Al continuar la navegación en este sitio, autorizo el uso de cookies de seguimiento y preferencias.

Perlas de Tahití

La muy alta categoría de las perlas de Tahití

¿Cómo determinar el valor de una gema y, más precisamente, el de las perlas de Tahití? Estos son los distintos criterios que proponen Perlería de Tahití y la Maison Georgia H.

La calidad de las perlas de Tahití

La importancia de las condiciones de cultivo de las ostras Pinctada margaritifera

Hay diferentes niveles de calidad de superficie en una perla de cultivo de Tahití. Para determinarlos, conviene recordar que esta gema es natural y crece en un entorno dado, que influye en gran medida en sus propiedades y apariencia, y por lo tanto en su valor.

El azar de la naturaleza

Es crucial la vitalidad de la ostra Pinctada margaritifera en la que crece la perla. Durante el proceso de cultivo real, que dura unos 18 meses, el saco de perlas está en constante cambio, ya que crece en todo momento con la perla que secreta.

Cualquier anomalía que ocurra durante este período tendrá un impacto negativo en la calidad final de la perla de Tahití. Causará una desorganización de las secreciones regulares, con consecuencias como la aparición de imperfecciones de mayor o menor grado.

El aspecto de la superficie de la perla de Tahití

La superficie de la perla de Tahití se compone de un montón de capas de nácar perlero, que se asientan sucesivamente en torno al núcleo injertado en la ostra.
Este proceso no es uniforme y tiene como consecuencia la cosecha de perlas que son todas diferentes entre sí. La calidad de una perla de Tahití se aprecia a simple vista fijándose en dos características: el estado de la superficie y el brillo.

Primer elemento de comparación cualitativa de las perlas de Tahití

Es importante verificar si el estado de la superficie es más o menos liso y si tiene imperfecciones o no. Estas son fruto de fenómenos naturales que pueden alterar la capa perlera: arañazos, grietas, huecos, protuberancias, crecimientos, depósitos de materia orgánica, etc. Cabe señalar que una superficie perfecta e impecable se da en muy pocas gemas, las cuales se consideran «gemas top».
Cuanto más perfecta es la perla, más única y rara es y mayor es su valor de mercado. Además del tamaño, la forma y el color de la perla de Tahití, que determinan en parte su riqueza, se estudian cuidadosamente los criterios de calidad de su superficie para clasificarla.

Regulación, clasificación A, B, C y D, y grosor del nácar

Tamaño mínimo requerido

Para poder enumerar la calidad de las perlas de Tahití, los órganos rectores de la Polinesia Francesa han establecido una clasificación. También se encargan de garantizar la aplicación y el cumplimiento de la normativa que existe sobre las perlas cuya calidad es insuficiente para la comercialización y la exportación.

Las perlas con un grosor de nácar de menos de 0,8 mm y las que tienen demasiadas imperfecciones se eliminan de los circuitos comerciales.

Los distintos niveles de calidad

Se utilizan normas de clasificación para determinar la calidad de las perlas de Tahití. Esta es la clasificación específica de la Polinesia Francesa. La que se aplica en el mercado internacional es diferente. Tenga en cuenta que la Maison Georgia H./Perlería de Tahití utiliza una clasificación personalizada y simplificada, valiéndose para ello de nomenclaturas tahitianas e internacionales.

Categoría perfecta o «gema Top»

Se trata de perlas sin ninguna imperfección, con un excelente brillo.

Categoría A

Se utiliza para perlas con un 90 % de su superficie sin imperfecciones. El 10 % restante no debe presentar más que algunos defectos leves. El brillo es muy bueno.

Categoría B

En comparación con la categoría anterior, la tasa de imperfección tolerada asciende al 30 %, con la posibilidad de que aparezcan uno o dos defectos visibles. El brillo sigue siendo bueno.

Categoría C

La proporción de superficie perfecta de la perla disminuye hasta el 40 %. El brillo es normal.

Categoría D

Esta clasificación se reserva para las perlas de Tahití con imperfecciones leves o profundas en más del 60 % de su superficie. El brillo es mediocre, incluso débil.

El grosor del nácar

Por último, se tiene en cuenta el grosor del nácar para determinar la calidad de la perla. Este factor afecta a la durabilidad y a veces a la belleza de la gema. Las perlas de Tahití tienen fama de poseer un grueso nácar resultante del largo período de gestación dentro de la ostra anfitriona. Las perlas con poco grosor de nácar son destruidas.

Dirección de lujo

Descubra los diversos sectores de la actividad de lujo en Andorra y la oportunidad de aprovechar las múltiples opciones que ofrece el país para hoteles, spa, restaurantes, compras, esquí, etc.

Más información

Recevez nos
dernières actualités

Inscrivez-vous dés maintenant et découvrez en exclusivité les offres et nouveautés de notre boutique Georgia H. Andorre

S'inscrire